En la recepción de un hotel pueden producirse situaciones en las que se acumula mucho trabajo en muy poco tiempo. Las primeras horas matinales, por ejemplo, donde muchos clientes salen apresuradamente a la vez. Es el momento de ser eficiente para evitar esperas innecesarias.
Cualquiera que trabaje detrás de una barra conoce la necesidad de reducir en lo posible los tiempos de espera en los que el camarero interactúa con el TPV. Los restauradores nos trasmiten a diario su interés por disminuir el número de clics necesarios para introducir una comanda o emitir una factura.